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Documentos

Marco Doctrinal sobre comunicación para las radios de ARCA

Fecha: 00/00/0000
Referencia:
País: Chile
Ciudad: s/r
Autor: Obispos que en sus Diócesis tienen alguna radio de Iglesia


Presentación

Los Obispos de Chile que en sus Diócesis tienen alguna Radio de Iglesia, esto es:

- Mons. Juan Francisco Fresno Larraín, Arzobispo de Santiago.

- Mons. José del Carmen Valle Gallardo, Obispo de Iquique.

- Mons. Alberto Jara Franzoy, Obispo de Chillán

- Mons. Sixto Parzinger, Obispo-Vicariato Apostólico de la Araucanía

- Mons. Miguel Caviedes Medina, Obispo de Osorno

- Mons. Juan Luis Ysern de Arce, Obispo de Ancud

- Mons. Bernardo Cazzaro Bertollo, Obispo Vicariato Apostólico de Aisén

- Mons. Tomás González Morales, Obispo de Punta Arenas

presentan a dichas Radios, las cuales están asociadas, formando la Asociación de Radiodifusoras Católicas (AR¬CA), un Marco Doctrinal sobre Comunicación y Radiodifusión como orientación general para dichas Radios. Este Marco es, solamente, una primera indicación que, posteriormente, será perfeccionada y ampliada.

Los referidos Obispos, al presentar este documento, ratifican el derecho de la Iglesia a po¬seer Medios de Comunicación Social y expresan que tales Medios deben mantener su identidad clara como Medios de Comunicación de la Iglesia.


I.- COMUNICACION E INFORMACION


1- a) Entendemos aquí la comunicación como proceso en el que las personas y grupos se expresan y acogen mutuamente.

b) La participación en el proceso implica la entrada en comunión con la persona o personas que viven el proceso y las hace crecer como sujetos.

c) “La comunicación debe ser un permanente proceso de participación y comunión, mediante el cual los hombres se relacionan entre sí, con Dios y con la naturaleza, compartiendo sus valores, para enriquecer su vida personal y comunitaria” (DECOS-CELAM, Hacia una teología de la Comunicación, n. 186).


2- a) Para “informar”, sin embargo, es suficiente el acto de dar a conocer las realidades externas a la propia interioridad personal.

b) La información no lleva, de por sí misma, la participación en el proceso de comunicación arriba señalado, pero es una condición necesaria para el recto desarrollo de la comunicación entre los hombres.



II.- COMUNICACION CON DIOS. CRISTO. LA IGLESIA

3- a) Dios se ha manifestado a los hombres en Jesucristo, y en Jesucristo los hombres responden a Dios. Es un proceso de comunicación íntima y profunda con Cristo en comunidad con los hombres.

b) Los hombres que aceptan a Cristo uniéndose a su respuesta al Padre se identifican con Cristo. Ellos forman una comunión que es la Iglesia.

c) Encontrarse en esa comunión, encontrarse en la Iglesia, es encontrarse con Cristo que se entrega a todos los hombres y que con los hombres se entrega al Padre.

d) Esa comunión con Cristo y en Cristo no se realiza fuera de la vida diaria, sino dentro de la historia del hombre y, solamente, es posible cuando el hombre realiza su camino según el Plan de Dios.



III.- VIDA Y MISION DE LA IGLESIA

4- La Iglesia vive y anuncia esa comunión salvadora. De esta manera la Iglesia evangeliza en medio de los pueblos, en permanente proceso de comunicación interna y externa. Evangelizar es comunicar. La Iglesia significa y produce la comunicación que anuncia. Así pues, la vida y misión de la Iglesia es permanente comunicación.


5- a) La vida interior de la comunión, íntima comunicación con Dios, es inseparable de la comunicación con los hombres y de la acción transformadora del mundo.

b) Y la acción hacia afuera no es otra cosa que el anuncio (por el testimonio y la palabra) de esa comunión, con la invitación a participar en ella. Es el llamado a la conversión. Este anuncio implica la denuncia del mal y de la falsedad, los cuales des¬truyen al hombre y no se pueden vivir en comunión con Dios.

6- a) Este anuncio, la Iglesia lo realiza con signos y con palabras.

b) Estos signos, a los que nos referimos, son los hechos con los que la Iglesia busca la realización del Plan de Dios en el mundo.

Es el testimonio y es, también, la labor promocional y social de la Iglesia. Por su orientación constituye el anuncio implícito de Cristo.

c) Las palabras, a las que aquí nos referimos, son las que expresan el anuncio explícito de Cristo y constituyen la explicación del sentido concreto de los signos.


IV.- LOS MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL EN LA IGLESIA


7- En la Iglesia todo ha de estar al servicio de su vida y misión, según su propia naturaleza. También los M.C.S.

8- a) Los Medios de Comunicación Social, por tanto, han de ser instrumentos al servicio de la vida y misión de la Iglesia en el campo de la comunicación, el cual, como se ha dicho, es el campo de lo más íntimo y profundo entre las personas y por tanto de la Iglesia.

b) Puesto que evangelizar es comunicar, los instrumentos de comunicación han de estar, irrenunciablemente, en toda su vida y su labor, al servicio de la comunión que la Iglesia vive, significa y produce. Ni pueden dejar de servir a esta comunión, ni les está permitido. servir a otra cosa.

9- Los Medios de Comunicación Social son instrumentos aptos, tanto para servir a la comunicación interna en la Iglesia, como para la comunicación hacia afuera. Son aptos para la realización del signo y paz a la proclamación de la Palabra.


A.- COMUNICACION INTERNA


10- Para que los Medios de Comunicación Social sean instrumentos de la vida y misión de la Iglesia, no basta que quienes participan activamente de la marcha y acción de dichos medios, sean buenos profesionales, bien capacitados para sus trabajos específicos, sino que es necesario que sean buenos cristianos, integrados a la vida de la Iglesia y que realicen toda la labor con los Medios de Comunicación Social en plena vinculación y coordinación con la Pastoral de Conjunto.


B. - COMUNICACION HACIA AFUERA

1° Como signo. El diálogo entre los hombres.
Anuncio implícito

11- a) Para la labor como signo, los Medios de Comunicación Social han de entrar en la historia de los hombres y vivirla con ellos, en el servicio de la comunicación, promoviendo o apoyando el diálogo y encuentro en todos.

b) Esto no sólo excluye cualquier clase de manipulación, sino que exige el desarrollo de un auténtico sentido crítico y supone la adhesión firme a la verdad y el respeto por cada persona. Supone toda clase de esfuerzo para que consigan voz los que no tienen voz y, mientras tanto, ser voz de ellos. Supone toda clase de esfuerzo justo en la solidaridad con los pobres y marginados y el cumplimiento de todo el planteamiento ético cristiano.

c) En coherencia con lo dicho y con la enseñanza de la Iglesia, se ha de tener especial interés en dar los elementos necesarios para que se promueva una opinión pública bien fundamentada frente a los hechos y problemas.

d) Para ello, se ha de organizar la dinámica de la información de modo que se realice no sólo desde los responsables del Medio de Comunicación Social hacia la sociedad, sino que toda la sociedad y sus organizaciones se comuniquen informándose entre sí para activarse.

e) Se habrá de poner especial cuidado para evitar lo que pueda producir impacto cultural y pérdida de identidad. Por el contrario se habrá de promover el fe cundo encuentro de culturas.

2° Proclamación. Diálogo con los hombres
Anuncio explícito

12- Para la labor de anuncio explícito, a través de los M.C.S., la Iglesia entra en diálogo con los hombres, comunicando la presencia salvadora de Cristo, que da sentido último y trascendente a la Historia. Es la entrega de interioridad -su anuncio -que invita a la acogida y comunión. Es el llamado a la conversión.


V.- LA RADIO

13- a) Por las características de la Radiodifusión, la labor de la Radio, debe dar especial importancia tanto a la “voz”, que expresa e identifica a cada persona, como a su “percepción” por los receptores, de modo que el proceso “voz-percepción” ayude a la humanización de quienes participan en dicho proceso.

b) Todas las técnicas del sonido y programación han de ser empleadas al servicio de la tarea humanizadora y evangelizadora que debe desarrollar la Radio. Toda la labor de la Radio ha de quedar orientada según ese sentido.

14- Aunque toda la acción de la Radio debe mantenerse dentro de una dimensión de educación liberadora y evangelizadora, no obstante, podrá aspirarse a una acción radio-educativa que sea reconocida como contribución a la función educadora del Estado.

15- Ha de darse mucha importancia a la labor de entretención radial de modo que, no so¬lo distraiga y relaje, sino que cultive los buenos sentimientos, eduque la imaginación y la fantasía, proponga modelos de afecto, de relaciones familiares, de pareja y de vida social. Se han de buscar maneras de potenciar este cultivo y de hacer conciencia, de los estereotipos transmitidos.

16- En cuanto al financiamiento de la radio y, particularmente, de la programación radio-educativa y explícitamente evangelizadora, se deben ensayar y proponer nuevas modalidades de participación o aporte de la comunidad o de instituciones privadas o públicas, e incluso de subvención fiscal en los casos de llegar a alguna programación reconocida como contribución a la labor estatal (salud, educación, etc.).