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Homilía Te Deum Fiestas Patrias: "Amor y amistad social"

Fecha: 17/09/2018
Referencia:
País: Chile
Ciudad: Calama
Autor: Mons. Óscar Blanco Martínez


1.- La Patria es un don de Dios.

Reconocemos que la patria es un don de Dios y por ello llegamos a este templo catedral de Calama, Felices, y orgullosos de nuestra identidad, para volver a decir con las palabras del TEDEUM: “A ti, oh Dios, te alabamos. A ti, Señor, te reconocemos”. Y este don que debemos querer y cuidar es también una tarea y un compromiso tuyo y mío. Si nos vamos a nuestro catecismo de la Iglesia Católica encontramos que: “Deber de los ciudadanos es cooperar con la autoridad civil al bien de la sociedad en espíritu de verdad, justicia, solidaridad y libertad. El amor y el servicio de la patria forman parte del deber de gratitud y del orden de la caridad...” (2239).

La historia de nuestra patria está llena de vaivenes, hombres y mujeres llenos de aciertos y desaciertos se propusieron llevar adelante un proyecto de país, libre y soberano. Y en todo este caminar juntos, Jesús y su evangelio han estado presente y han sido fuente de vida y de sentido para muchos compatriotas… Desde su enseñanza se han levantado proyectos y acciones para proclamar y cuidar la dignidad de quienes peregrinamos en Chile. La Iglesia, pueblo y pastores, hemos compartido con distintas autoridades del Estado lazos y preocupaciones para ayudar al desarrollo de los ciudadanos.

Por este motivo y como nos lo recuerda el apóstol Pablo en la carta a Timoteo, hoy venimos hacer oración y súplicas por nuestras autoridades, sin distinción de creencias e ideas políticas, sólo apoyados en el criterio de la corrección del amor fraterno, porque siempre podemos hacer más por el bien común y la dignidad de las personas.

2.- No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.

Hemos recordado el Testamento que Jesucristo deja a los cristianos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad:

“Este es mi mandamiento:
Ámense los unos a los otros,como Yo los he amado.No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos...”

Dios nos amó primero, con un amor tan grande que llega hasta la donación de la vida por los amigos. Esa es la fuente del amor hacia los demás. El amor, que también es sinónimo de amistad, es el que da sentido a la propia vida e impulsa a trabajar, a sufrir y a alegrarse por los demás. En cambio, cuando el amor y la amistad no guían nuestros pasos, “¡qué difícil se le hace al hombre entenderse a sí mismo y entender la vida y la historia de los pueblos!” “La solidaridad y la amistad social, el respeto y la justicia, brotan de la capacidad de amar”.

3.- Amor y amistad social.

Todos los que tenemos una responsabilidad en nuestro país, tenemos la necesidad de empaparnos de este amor y amistad social. La necesita el ejecutivo, el legislador, el juez, el profesor, el médico, el administrativo, el periodista, el concejal, el laico y consagrado…Todos podemos ser esos hombres y mujeres responsables, honestos y de corazón grande, entusiasmados en la gozosa tarea de servir y amar a la sociedad que nos debemos.

Cuando en nuestras instituciones, civiles, militares y religiosas, las responsabilidades no son presididas por el amor al otro, se corrompe y se ensucia todo, entonces el amor y la amistad social, se cambian por intereses egoístas, por la corrupción que ahoga los mejores esfuerzos, por las leyes desparejas y negociadas, por el abuso de poder y conciencia, por el desprecio de la vida que está por nacer y la que se encuentra en el umbral de su ocaso. Cuando no hay amor al otro, el diálogo y consenso social se transforman en acuerdos personales y partidistas y las personas pasan a ser números con un precio y se llega a comprar y vender lo más noble de nuestra patria. Cuando no hay amor y amistad social, los niños y los ancianos son descartados porque como no son rentables, no hay que tenerlos y cuando los hay son entregados a las soluciones mágicas y destructivas de las drogas y abusos sexuales…(víctimas de abusos y víctimas de la pobreza…). Cuando no hay amor y amistad social los abuelos son abandonados y descartados, porque nos toca vivir en una sociedad que tira lo que no es útil…y con sus bajas pensiones son arrinconados en la casa o en un hogar que no fue construido por ellos y para ellos…(pienso en los abuelos de Calama y aquellos que por edad son despedidos de su trabajo). El amor y la amistad social a la que nos invita Jesús no es teoría ni ideología, sino que es amar como él nos amó, es decir; amar “no sólo de palabras, sino con obras” (1jn.3,18). Ante una cultura del descarte y el derroche, se nos invita a promover una cultura del encuentro, con todos, sin importar la clase social, religión o nacionalidad, como signo concreto de fraternidad. Estamos llamados, por lo tanto, a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor y la amistad que rompe el círculo de soledad y abandono. Su mano extendida hacia nosotros es también una llamada a salir de nuestras comodidades, y seguridades para escuchar, dialogar y juntos buscar las soluciones que requieren nuestros compatriotas más necesitados. Si queremos ofrecer un aporte efectivo a un cambio de nuestra sociedad, generando un desarrollo real, es necesario que escuchemos el grito de los pobres y nos comprometamos a sacarlos de su situación de marginación.

4.- Los jóvenes riqueza y esperanza de chile.

Cuando hablamos del futuro y esperanza de nuestra patria, no puedo dejar de pensar en los jóvenes de nuestro país (Calama), es posible que estén decepcionados por nuestros malos ejemplos, por no escucharlos y no ser lo que esperaban, es posible que no les interese la política la religión y que están en otra. Les quiero decir que Chile los necesita, que amen a su patria, en Chile todos somos importantes para el crecimiento de nuestra patria, también ustedes están llamados hacer su aporte. Recordarles lo que el Papa Francisco les dijo en Maipú: "Si ustedes no aman a su patria, yo no les creo que lleguen a amar a Jesús y que lleguen a amar a Dios. El amor a la patria es un amor a la madre. La llamamos Madre Patria, porque aquí nacimos, pero ella, como toda mujer, nos enseña a caminar y nos la entrega para que la hagamos sobrevivir a otra generación". Y en esa oportunidad les dejo una clave para conectarse con lo que queremos. “Qué haría Cristo en mi lugar”, en esa oportunidad también el Papa los invitó a ser “Jóvenes Samaritanos, a nunca dejar a un hombre votado en el camino y que se comprometan con el sufrimiento de los hermanos… sean patriotas, pero no patrioteros”. Necesitamos que, con su juventud, su entusiasmo y coraje “nos muevan el piso”. No se excluyan, no se queden afuera, métanse en la cancha y no se queden en la galería viendo cómo Chile pierde en el amor y la amistad social, ayúdennos a Jugar limpio. Ustedes son la riqueza y esperanza de Chile.

5.- Compromiso de amor y amistad social por nuestro Chile.

Con humildad y respeto los invito a traducir esta acción de gracias de hoy en un compromiso de amor y amistad social por nuestro Chile... Atrevámonos a mirar el futuro de nuestro país, con esperanza desde el lugar de los pequeños, los pobres, los niños, los abuelos, los migrantes, los jóvenes. Sólo el mandamiento del amor sin envidia, sin rencor, sin pretensiones vanidosas, pero con fuerza y convicción, nos hará un país más justo, fraterno, solidario e inclusivo. El amor es más fuerte.

+ Oscar Blanco Martínez
Obispo de Calama