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Mes vocacional 2009: "Vengan y vean"

“Darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo”
Fecha: 03/05/2009
Referencia:
País: Chile
Ciudad: Santiago
Autor: Pastoral Vocacional Santiago


Desde la Pastoral Vocacional:

Queremos invitar a toda la Iglesia de Santiago a que durante el “Mes Vocacional” pongamos atención a la vocación recibida, la propia y la de los demás, a orar por ella y a “expresar la alegría de ser discípulos del Señor”.

Con nuestro testimonio deseamos comunicar lo que hemos recibido; “conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo” (DA 29)

Iniciaremos el mes con la celebración del Domingo del Buen Pastor, para agradecer a nuestro Padre Dios por los sacerdotes que han acompañado nuestro discipulado y para que siga “enviando operarios a sus mies”. El Documento de Aparecida nos dice: “Esta V conferencia hace un llamado urgente a todos los cristianos, y especialmente a los jóvenes, para que estén abiertos a una posible llamada de Dios al sacerdocio o a la vida consagrada; les recuerda que el Señor les dará la gracia necesaria para responder con decisión y generosidad, a pesar de los problemas generados por una cultura secularizada, centrada en el consumismo y el placer. A las familias las invitamos a reconocer la bendición de un hijo llamado por Dios a esta consagración y a apoyar su decisión y su camino de respuesta vocacional. A los sacerdotes, les alentamos a dar testimonio de vida feliz, alegría, entusiasmo y santidad en el servicio del Señor”. DA 315

El “Mes Vocacional” finaliza el Domingo de Pentecostés, que nos llena de esperanza por esta Iglesia naciente, que se renueva en el encuentro con el Espíritu Santo y que se manifiesta en la diversidad de dones y carismas, que se convierten, a su vez, en diversidad de vocaciones. Es también el tiempo en que muchas parroquias celebran el sacramento de la Confirmación. Es un tiempo precioso para destacar que el Espíritu es el animador de toda vocación, el artista interior que modela con creatividad infinita el rostro de cada uno al modo de Jesús.

Durante el mes de mayo existen algunas celebraciones civiles que también son una invitación a dar gracias. El “Día de la Madre” nos sitúa en la fundamental vocación del hombre, la vocación a la vida. La existencia de cada uno es fruto del amor creador del Padre. Este acto creador tiene la dinámica de una invitación, de una llamada a la vida y al amor, vocación común de los hijos de Dios. Que importante destacar entonces esta llamada a la vida al amor, a la maternidad y a hacer familia. A vivir una vocación matrimonial al servicio de la vida y el amor.

Una dimensión excepcional es la maternidad de María Santísima, modelo ejemplar de madre, modelo de la libertad humana en la respuesta al llamado de Dios. Ella es la muestra de lo que Dios puede hacer cuando encuentra una criatura dispuesta a acoger su propuesta.

La iglesia es madre de vocaciones porque las hace nacer en su seno, por el poder del Espíritu, las protege, las alimenta y las sostiene. Es madre, también, porque ejerce una preciosa función mediadora. Hoy nos impulsa a ser valientes y lanzarnos, como “héroes”, a la misión para comunicar vida; “discípulos y discípulas, llamados a navegar mar adentro para una pesca abundante. Se trata de salir de nuestra conciencia aislada y de lanzarnos, con valentía y confianza, a la misión de toda la Iglesia”. (DA 363)

El llamado que nuestros jóvenes pueden recibir de Dios deberán confrontarlo con un profundo amor a los demás. Jesús nos recuerda que lo que hicimos al más pequeño se lo estamos haciendo a Él (cfr. Mateo 25). Por eso la oración confiada de quien esté disponible a una llamada vocacional debe ser acompañada por un profundo sentido solidario y social.

Queremos invitar a las comunidades cristianas a que se sumen a esta celebración y que puedan darle un sentido vocacional a los diversos encuentros de oración, jornadas talleres, y otras actividades pastorales que realicen. Los invitamos entonces a crear un clima de fe, oración, comunión en el amor y de vida sacramental, que convierta en un terreno propicio a nuestras comunidades para el brote de vocaciones particulares, para la creación de una cultura vocacional en la cual haya especial disponibilidad para recibir un llamado de consagración sacerdotal o religiosa entre sus jóvenes.

Deseamos que se hagan parte de este “Mes Vocacional” los medios de comunicación social: radio, televisión, páginas web. Se les pedirá que promocionen y cubran las actividades del mes, presentando también testimonios de vida, de vocaciones consagradas y laicales, que nos permitan mostrar el gozo de ser discípulos misioneros de Jesucristo.

Pastoral Vocacional de Santiago