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Autor: El Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile
Fecha: 21/12/2011
País: Chile
Ciudad: Santiago
Ref. Cech: 337 / 2011
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Miremos el paso de Dios en nuestra historia

Mensaje del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile
a los fieles católicos y a todos los chilenos y chilenas

Queridos hermanos y hermanas:

1. El canto “Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor” resuena con esperanzadora alegría en el mundo entero, en nuestro país, en cada familia y, en particular, en cada corazón que vive en la espera de un futuro mejor. Por eso hemos querido dirigirles una palabra de saludo y aliento. Lo hacemos desde el misterio de la Encarnación y la humildad del pesebre. Vayamos a Belén; contemplemos lo que allí acontece y llenemos el corazón de paz, de esperanza y de gozo.

2. Es Navidad y en nuestros hogares oraremos ante el pesebre para contemplar y acoger el amor de Dios por la humanidad, y para llevar al corazón la luz de esperanza y de paz que nació en Belén.

3. Al mirar el pesebre, contemplamos la opción radical de Dios: se hizo pobre y pequeño; puso su tienda en medio nuestro y compartió la pobreza, la persecución, y la marginación de los más humildes. Por eso la Navidad interpela a un país donde la pobreza y la marginación que sufren tantos hermanos siguen siendo sólo un tema de números, un problema incómodo que atribuimos a otros, una fotografía que nos echa a perder el álbum de país emergente. Cada uno, desde su responsabilidad personal y ciudadana, miremos a quienes padecen grandes carencias, y recordemos la aleccionadora enseñanza de San Alberto Hurtado: “El pobre es Cristo”.

4. Desde la humilde cuna que escogió para su Hijo, acogido por María y José, y rodeado de seres humanos sencillos que traen sus dones, Dios Padre nos regala su amor y nos revela la belleza y la fecundidad de hacerse don para el otro. La vida cambia su rumbo cuando nos detenemos a reconocer a los demás como hermanos. ¡Cuánta injusticia, cuánto abuso, cuánta violencia y cuánto estrés le evitaríamos a nuestra vida personal y social si nos esforzáramos en construir “la cultura del don” que el Hijo de Dios nos revela en Belén! La estrella de Belén proclama también hoy que lo más propiamente humano es gratuito y es don. El mayor regalo de todos los tiempos, “un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre” (Lc 2,13), cuestiona el surgir de una sociedad donde, desde la más temprana edad, se aprende que todo se mide, se pesa y calcula. Belén nos recuerda que la amistad, la alegría y el goce pleno de la vida son gratuitos, como gratuito es el amor de Dios hacia la humanidad.

5. Sabemos que el Evangelio es novedad que interpela y transforma. Como Iglesia reconocemos que nos ha faltado humildad y audacia para proponer el mensaje cristiano desde un testimonio de vida más coherente, en verdad y caridad. El misterio de la encarnación y del nacimiento de Jesús en Belén nos renueve en el propósito de ser una Iglesia que es fuente e instrumento del amor de Dios al servicio de la comunidad.

6. Las movilizaciones sociales que hemos vivido en este año aparecen como síntomas de desencanto y, a la vez, como una clara invitación a mirar con profundidad lo que nos mueve y hacia donde se encamina la sociedad que estamos construyendo. En particular, no nos puede dejar tranquilos la evidencia de que para muchos hijos de la patria, conseguir lo esencial para vivir y crecer sea también fuente permanente de sufrimiento y angustia.

7. Como le ocurrió a los pastores de Belén, también a nosotros el encuentro con Jesús niño nos puede cambiar la vida. En Él adquiere sentido pleno nuestra esperanza. Seamos portadores de esta Buena Noticia que da significado nuevo a la historia personal y familiar, al año nuevo que viene, y al país más justo y fraterno que queremos.

En este espíritu, les deseamos unas felices fiestas de Navidad, recordando, de manera especial, a los pobres, a los enfermos, a los encarcelados y a quienes buscan verdad, amor y justicia. ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres y mujeres amados por Él!

EL COMITÉ PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE

† Ricardo Ezzati Andrello
Arzobispo de Santiago
Presidente

† Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua
Vicepresidente

† Gonzalo Duarte García de Cortázar
Obispo de Valparaíso

† Horacio Valenzuela Abarca
Obispo de Talca

† Ignacio Ducasse Medina
Obispo de Valdivia
Secretario General


Santiago, 21 de diciembre de 2011.

   
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